Protocolo municipal de adopción animal

El Grupo Municipal de Podemos, al amparo de lo dispuesto en el artículo 72 del Reglamento Orgánico del Pleno del Excmo. Ayuntamiento de Almería y conforme a lo establecido en el artículo 97 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, presenta para su debate y aprobación, si procede, la siguiente

 

MOCIÓN PARA ESTABLECER UN “PROTOCOLO DE ACTUACIÓN PARA QUE PARTICULARES Y VOLUNTARIOS PUEDAN TOMAR EN ACOGIDA O ADOPCIÓN ANIMALES ABANDONADOS EN EL CENTRO ZOOSANITARIO CUANDO EL DUEÑO DEL ANIMAL NO ES LOCALIZADO”

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

“De acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, aprobada por la Unesco el 27 de octubre de 1978, los animales son seres vivos sensibles que tienen unos derechos que la especie humana tiene que respetar”. Y es que, cada vez son más las personas que están concienciadas con el bienestar animal y creen firmemente en que los animales, como las personas, tienen derechos inalienables a su condición de seres sintientes. 

Los animales sufren, sienten dolor, estrés y depresión ante situaciones de abandono, como numerosos estudios veterinarios y etológicos han evidenciado a lo largo de los años. Es por estos motivos por lo que debemos ser empáticos hacia seres que no tienen la capacidad de comunicarse como nosotros. En este caso los animales. 

Los protocolos establecidos por la normativa vigente en materia animal deja en una situación precaria, de estrés, depresión y sufrimiento a los animales que son abandonados, al igual que a las personas que, desean hacerse cargo de un animal en estado de maltrato y abandono, no les ampara si los animales están chipados y el dueño es ilocalizable.

Actualmente, la normativa legal, tanto autonómica como nacional tan sólo define que los animales deben «disponer de buenas condiciones higiénico-sanitarias y de locales adecuados a las necesidades fisiológicas y etológicas de los animales que alberguen» (art 20.3 de la Ley 11/2003) pero no desarrolla cuáles deben ser. Así, a los problemas de abandono y superpoblación se suman la falta de personal debidamente formado y las deficiencias higiénico-sanitarias o los problemas de comportamiento y la gestión del exceso de población basada en la eutanasia que se practica en algunos centros.

Bajo estas premisas, recientemente, ocurrió un trágico suceso en el Centro Zoosanitario Municipal. El pasado 21 de febrero, un chico, llamado Pablo, se encontró con un pastor alemán abandonado en La Molineta. Decidió llevarlo al veterinario y, el veterinario, siguió el protocolo establecido al ser un perro abandonado y, a pesar de que Pablo quería adoptarlo, decidió llamar al Centro Zoosanitario. El perro ingresó en el Centro Zoosanitario Municipal el lunes 24 de febrero. 

Una vez en el Centro Zoosanitario, comprobaron que el perro tenía chip, por lo que intentaron contactar con el dueño, infructuosamente. El chico que se encontró a Rocco, el pastor alemán, estaba muy interesado en adoptarlo pues le daba mucha pena que el perro hubiese sido abandonado de esa forma. No obstante, en el Centro Zoosanitario, le comentaron que, como tenía chip, debía esperar entre 2 y 3 meses para ver si el dueño lo reclamaba. Si nadie lo reclamaba, entonces podría adoptarlo él.

Pablo, fue a visitar a Rocco todos los días, religiosamente, desde que el can ingresó en el Centro Zoosanitario, para darle cariño, jugar con él y hacerle ver que no estaba solo ni abandonado. Según el testimonio de Pablo, Rocco se encontraba bien de salud y perfecto en todo momento, feliz, juguetón y agradecido cada vez que él le visitaba. Sin embargo, algo cambió durante el último fin de semana de febrero. Pablo visitó a Rocco por penúltima vez el sábado 29 de febrero, el domingo, al estar cerrado el Centro Zoosanitario, no pudo visitarlo. No obstante, el lunes 2 de marzo, volvió a visitar al perro y, cuál fue su sorpresa, se lo encontró muy débil y apagado, con la lengua blanca y el estómago excesivamente hinchado. El personal del centro, dejó a Pablo acariciarlo y, fue en ese momento, cuando Rocco se desplomó. El personal trasladó al perro a quirófano y, tras media hora, avisaron al chico de que Rocco había fallecido debido a una torsión de estómago.

Si bien, es una situación desagradable, su muerte igual no hubiese ocurrido si el can se encontrase con una familia que lo cuidase las 24h y le diese el amor que le faltaba, Pablo se sintió indefenso ante la normativa, así como también desamparado por no ser el dueño legítimo del animal. Es por estos motivos expuestos por lo que instamos al Pleno del Ayuntamiento de Almería, a revisar el protocolo y, al igual que las protectoras pueden acoger animales del Centro Zoosanitario aunque estos tengan chip, se establezca un nuevo protocolo que permita, a todo aquél ciudadano particular, o voluntario, que lo desee, poder adoptar o acoger a un animal abandonado y con chip, mientras el dueño del animal es localizado y reclama o se desentiende del animal.

Por todo ello, y en virtud de lo expuesto, el Grupo Municipal de PODEMOS insta al Pleno del Ayuntamiento de Almería a adoptar los siguientes

 

ACUERDOS

 

Primero – Elaborar un protocolo de actuación en caso de abandono o maltrato de animales que permita, al particular que encuentre al animal o a quien lo desee, poder adoptarlo o acogerlo, en caso de estar chipado, mientras el dueño es localizado o se desentiende definitivamente del animal.

Segundo – Permitir a particulares y voluntarios acoger a un animal abandonado durante el período protocolario establecido, hasta que el propietario del animal lo reclame.