Quieren borrar nuestra Historia

El Equipo de gobierno del Ayuntamiento de Almería quiere dar carpetazo a nuestra Historia, y a nuestro Patrimonio, aprovechando la situación actual, para continuar con su agenda urbanística profundamente impopular

El pasado viernes 22 de mayo, celebramos el segundo Pleno Telemático de la Historia del Ayuntamiento de Almería. En él, lo más destacado fue comprobar cómo el Equipo de Gobierno aprovechó la Pandemia por el Covid19, para meter en la Orden del Día, la aprobación definitiva de la Modificación nº64 del PGOU, o lo que es lo mismo: continuar con su agenda de destrozar una de nuestras plazas más emblemáticas, la Plaza de la Constitución.

Desde que empezó este sinsentido por parte del Partido Popular, un sinsentido plagado de mentiras y contradicciones, así como de argumentos espurios por parte de Ana Martínez Labella, Concejal Delegada del Área de Urbanismo, de cara a justificar la «necesidad» y el «bien» que esta operación urbanística va a traer a nuestra ciudad, nosotros nos hemos posicionado en contra, reivindicando junto a miles de almerienses que la ‘Plaza Vieja No Se Toca’. No queremos ver como despojan de alma este espacio, «trasladando» tanto el Monumento a los Mártires de la Libertad como las decenas de árboles que componen el anillo interno de arbolado de la plaza, árboles que, cuentan algunos con hasta más de cien años.

No obstante y, como la aritmética municipal no está de nuestro lado, sin muchas sorpresas, comprobamos como tan solo Pérez de la Blanca, ahora ex edil de VOX, apoyó este sinsentido, posicionándonos en contra todos los grupos municipales de la oposición (Podemos, PSOE y Cs) y con la abstención de Juan Francisco Rojas, nuevo Portavoz de VOX tras la salida de Joaquín Pérez de la Blanca del su grupo municipal. Con ese voto a favor de Pérez de la Blanca, la aprobación definitiva ha salido adelante.

Cabe decir que nosotros, mientras podamos, estaremos enfrente y trataremos por todos los medios legales y ciudadanos de frenar esta locura, gracias al apoyo de organizaciones y movimientos vecinales, nos estamos organizando para gritar bien fuerte que «basta ya de esquilmar nuestra historia y nuestro patrimonio».